Empezando esta aventura

EMPEZANDO ESTA AVENTURA

Por fin aquí está la sorpresita que os venía anunciando estos días.

Espero que este espacio llegue a ser un lugar de encuentro interactivo; ese libro de visitas; el diario de bitácora en el que también vosotros reflejéis libremente vuestras impresiones y emociones, y así nos enriquezcamos todos.

¡Ojalá que os guste! Irene

jueves, 28 de marzo de 2013

El vacío de los años impares (novela en construcción)


EL VACÍO DE LOS AÑOS IMPARES

- El gran drama de los años impares ¿sabes cuál es?

- No tengo  ni idea

- Pues que no hay ni olimpiadas ni mundial de fútbol. ¿Te das cuentas de lo que eso significa? Cuántos hombres se encuentran sumidos en el aburrimiento de un verano en el que no hay retransmisiones deportivas. Porque da igual que el partido sea de una fase previa entre Islandia y Jamaica, te enganchas a verlo como si te fuera en ello la vida. Pero los años impares son una desgracia. ¿Cómo rellenas todo ese tiempo? Pues con sexo.

- ¿Quieres decir que este año hay más gente apuntada en Meetic que el año pasado porque estamos en año impar? ¡Hay que aprovechar el momento entonces!

Estábamos comiendo en La Vaca Verónica. Curro y yo nos habíamos conocido precisamente en Meetic unos diez días antes. Continuamos la conversación animadamente sobre los booms de nacimientos que había habido tras el apagón de San Francisco o más recientemente después de que el verano anterior España hubiera ganado el Mundial de fútbol.  Pero  en mi cabeza ya se había puesto en marcha el mecanismo de la reflexión. El vacío de los años impares y mi propio vacío que empezó dos años antes, en otro año impar y terminó de vaciarse en el fatídico mes de febrero de ese fatídico 2011.

¿Cómo iba yo a rellenar tanto vacío emocional, tanta falta de ganas de volver a amar? ¿Cómo iba a aprender a llenarme de mí misma?

Meetic  fue todo un descubrimiento antropológico, psicológico y social. A través de ese portal conocí a muchos hombres y lo mejor de todo era comprobar cómo sus personalidades respondían a determinados arquetipos. Si Freud hubiera tenido acceso ¡cómo habría disfrutado!

jueves, 21 de marzo de 2013

En el Cuartel General


Mi Querido Ejército Aliado:

Traduzco y transmito las deliberaciones de hoy en el Cuartel General:

- Majestad, me siento honrado con su visita al Cuartel General. Estoy ansioso por comentarle las buenas noticias. Hay grandes avances en el frente.

- Para mí es un placer verle mi General, como siempre. Le ruego me haga una descripción detallada de la situación, para poder hacerme a la idea y comunicarme con las tropas del Ejército Aliado. 

- Majestad, como sabe, la estrategia actual ataca a los rebeldes desde tres frentes distintos. En primer lugar, el Letrozol (esta pequeña pastilla amarilla que se toma cada noche) inhibe la producción de Aromatasa. Sin ella, su cuerpo no puede producir estrógenos, que es el alimento de los rebeldes. Aún así, como usted es tan vital, es posible que algunos estrógenos aún circulen por su sangre y lleguen a estar en contacto con los invasores. Aquí entra en acción la segunda estrategia de defensa, el Faslodex. Ya sé que son unas inyecciones dolorosas, muy caras y que le irritan la piel, pero sólo se aplican una vez al mes y sirven para anular los sentidos de los rebeldes, de manera que si pasa por delante de ellos un estrógeno, no son capaces de detectarlo. ¿Se da cuenta, Alteza, de que les estamos matando de hambre?

- Siga mi General, me doy cuenta y me parece muy interesante lo que me está contando. ¿Para qué me tomo entonces esa otra pastilla gigante y carísima, que se suponía que me iba a dejar tumbada en la cama y sin ganas de vivir?

- ¡En verdad es asombroso comprobar cómo su organismo está tolerando el Everolimus y que siga usted tan activa como siempre!

- Ya sabe, General, que yo también tengo mis armas secretas. ¡Menosprecia usted el reiki, el buen vino, los botellines de Mahou, la vida alegre y a mi Ejército Aliado!

- ¡En absoluto Majestad! No me cabe duda de que todos ellos juegan a nuestro favor en la batalla. Déjeme contarle por qué le aconsejo que tome el Everolimus cada día. Para ello debo explicarle cómo funciona el cerebro de sus rebeldes. Además de los estrógenos, usted genera en exceso una sustancia que se llama P-TEN. Cuando los rebeldes la detectan y la ingieren, se transtornan. Para ellos es una especie de droga que les incita a clonarse. El Everolimus evita los efectos de esta droga y así, entre su debilidad por falta de alimento y el síndrome de abstinencia, la mejor opción para los rebeldes es el suicidio.

- ¿Quiere decirme que se están suicidando todos?

- Las últimas imágenes tomadas por nuestros aviones de reconocimiento nos dicen que ya no quedan rebeldes en la zona de las torres 1 y 2 y muy pocos y débiles en la selva pectoral. Mire aquí...y aquí...apenas unos grupúsculos.

- ¡Eso es fantástico! ¿Cuándo ganaremos la guerra?

- Sí que lo es, y estoy muy contento, pero la guerra como tal, debo confesarle que aún no conozco la manera en que la ganaremos.

- Déjeme ver si le entiendo bien...¿voy a seguir en pie de guerra para siempre?

- Ejem...con la estrategia actual, los rebeldes se están suicidando rápidamente y los que quedan están tan débiles que no tienen capacidad de clonación, pero los científicos aún no saben qué es lo que hace que usted genere esas células adictas al PTEN y a los estrógenos. Creemos que en el ADN debe de haber alguna alteración, pero la genética, aunque avanza muy deprisa, aún no conoce todos los casos de alteraciones cromosómicas y la forma de repararlas.

- Mi General, déjese de tecnicismos, por favor. ¿Me está diciendo que probablemente tengo una alteración genética aún no estudiada, que seguramente yo siempre siga produciendo rebeldes, pero que mientras tome estas sustancias, el ritmo de creación de células rebeldes será menor que el de suicidios? 

- Más o menos sí, Majestad. Las cámaras de detección actuales no son capaces de identificar una célula microscópica y con que hubiera una sola en su organismo que esté alterada, si consigue sus alimentos, empezaría a clonarse. Por eso esta estrategia es a largo plazo. Y mientras aguante usted bien, y no me cabe duda de ello por su excelente aspecto, esperaremos a que aparezca el método de curación definitivo.

- Entiendo. Por hacer un símil con otras bandas terroristas, usted cree que llegaremos dentro de poco a un alto el fuego, pero eso no significa una entrega de las armas. Sólo se alcanzará la paz cuando haya un acuerdo definitivo.

- Exacto.

- ¿Y qué me dice de esas cinco costillas posiblemente fracturadas que se ven en las imágenes? ¿Podría tener debilidad en mis huesos como consecuencia de tanto armamento?

- Es una posibilidad. Mandaremos a un equipo especial para que verifique la densidad de sus huesos.

- ¿Y hay algo más que pueda hacer?

- Por supuesto. Mucha vida al aire libre, respetar sus tiempos de descanso, algo de deporte moderado y, si me permite la sugerencia, sustituya usted los bailes de salsa y rock&roll por los boleros. 

- Jajaja, no sé cómo lo hacemos ¡que siempre acabamos riéndonos usted y yo! Intentaré seguir sus recomendaciones.

- Gracias por su confianza, Majestad.

- Repasemos también el estado de mi brazo y mi herida axilar.

- En seguida. Nuestro equipo de curas nos informa de que hay colonias oportunistas de estafilococos aureus. Su brazo inflamado les proporciona un entorno ideal para la colonización. Es terreno pantanoso y de clima templado. Esa es la razón de que, de tanto en tanto, sufra episodios de fiebre. La recomendación es un tratamiento a base de antibióticos hasta que la herida cierre por completo. Pero debe tener confianza. La evolución en el área axilar está siendo muy favorable. 

- ¿Y el brazo?

- No sabemos qué pasará con él. De momento es un terreno que hay que mantener limpio, sin remover mucho el fango del fondo antes de poder drenarlo y prepararlo para su uso habitual.

- Ummm. ¿Hay algo más General? ¿Cuándo podré dedicarme plenamente a mis otras tareas de Reina?

- Por el momento es imposible. Aunque la guerra baje de intensidad y usted se sienta una mujer en toda su plenitud, no olvide que su cuerpo ha sido y aún es el campo de batalla. No podemos bajar la guardia. Como le decía, debe dar prioridad a la eliminación total de los rebeldes y de los colonizadores. Para ello sigue siendo necesario que se cuide como hasta ahora y evite las preocupaciones innecesarias.

- Seré una mujer plena, ¡pero una Reina limitada!

- No se enoje, Alteza, no le conviene. Se está ocupando de los asuntos urgentes y prioritarios y está ganando muchas batallas, pero su objetivo, y también el mío, es ganar la guerra.

- Tiene razón mi General. Pongamos los pies en el suelo...pero no dejemos de perseguir los sueños. ¡Hoy es un gran día! Los avances han sido espectaculares y estoy deseando felicitar a las tropas y darles descanso.

- ¡Excelente! Por mi parte, creo que la próxima reunión podría ser dentro de cuatro o seis semanas, para verificar su estado general.

- ¿Seis semanas? El Ejercito Aliado se va a poner loco de contento, como lo estoy yo ahora mismo...Mi General, un placer como siempre.

- Majestad, el placer es mío.


Mi querido y leal Ejército Aliado, la guerra baja de intensidad...¡DESCANSEN FILAS!

Irene, Reina


p.s. - Para aquellos que me pedisteis la "foto" del Ejército Aliado para verla más grande y mejor, os adjunto un archivo en Word, donde además podréis jugar a buscaros, cambiaros de lugar y de color (en la versión original el orden es aleatorio) o como decía mi hermana mayor, imprimirlo en tamaño póster. Besos.

lunes, 18 de marzo de 2013

Mi Ejército Aliado

Mi Querido Ejército Aliado:

He pensado mucho en todos vosotros últimamente, especialmente desde que en uno de los últimos correos se me olvidó poneros en copia oculta. Y es que sois un montón y muchos más que no figuran en esa lista de distribución.

Pensaréis que ya viene por aquí Irene dispuesta a tocarnos la emoción y sí, es verdad.

Sé que muchos de vosotros creéis que hacéis poco por mí, que en realidad estáis metidos en vuestra vida y que solamente de vez en cuando os acordáis de darme una llamadita o de contestar un correo. Así es como debe ser, pero desde mi posición, ese poquito de cada uno de vosotros, visto en conjunto, es un mucho enorme. Nunca tendré suficientes palabras de gratitud por lo que vuestro apoyo ha supuesto para mí.

He estado rememorando todos esos pequeños y grandes momentos que me habéis regalado en estos dos últimos años. Algunos sois familiares, otros amigos, otros compañeros, pero también ha habido muchas personas que, sin apenas conocerme, me han brindado en algún momento esa palabra de ánimo que tanto me ha animado, o un breve mensaje que me ha hecho crecer. Estáis también todos los médicos, enfermeras y personal sanitario que me habéis cuidado, con profesionalidad y con mimo a la vez.

Somos un grupo variopinto: de edades, nacionalidades, razas, profesiones, caracteres, aficiones diferentes. No somos un ejército al uso. Cada uno va a su ritmo. No nos hace falta desfilar, ni llevar armas. Tampoco tenemos un himno que nos identifique, ni una cabra como mascota. Y sin embargo desde aquí, yo nos veo ahora mismo como uno solo, unidos por ese delgado hilo transparente que representa el amor a la vida y a los demás.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Pues bien, ¡aquí estamos!

Os quiero
Irene


sábado, 16 de marzo de 2013

La H intercalada


- Mamá, ¿dehesa se escibe con h intercalada?
- Sí
- ¿Pero seguro que dehesa se escribe con h intercalada?
- Sí, hijo (¿Sabrá lo que es una dehesa?)
- O sea que si yo digo: Dame "dehesa" pizza ¿se escribe con h intercalada?
- Juajuajua

(Guille, 10 años y la santa de mi hermana Laura)

Examen de historia



GERMANO: dícese del individuo que proviene del mismo padre y madre que otro.

(María, 12 años)

Las Meninas y Guille



Abuela, ¡qué negativa estás! Es que MENINAS la moral!

(Guillermito: 10 años)


Avance informativo


Querido Ejército Aliado:

Quiero anticiparos las buenas noticias. Ayer recogí los resultados del PET que me hicieron la semana pasada y se ve una disminución enorme de los grupos rebeldes.

Le leí por teléfono el informe al General, se puso contentísimo y me confirmó que lo que ponía era que ¡¡¡estamos ganando esta guerra!!!

La semana que viene iré a verle, y ya me contará con más detalle qué significa exactamente todo lo que está escrito y se ve en las imágenes. En este último mes he tenido momentos de sentirme super bien y momentos con complicaciones secundarias. He recopilado mucha información médica acerca de los tratamientos que estoy siguiendo, datos de esos que luego me gusta transformar en historias para contaros. Así que espero, la semana que viene, poder contaros con más detalle en qué momento de la guerra nos encontramos y cómo espero que evolucione.

Os adjunto la imagen del campo de batalla que a mí me parece más clara, las zonas iluminadas son focos tumorales, y la imagen de abajo (o de la derecha, creo que la veréis en apaisado) es de julio del año pasado y la de arriba la actual.

No sé lo que vendrá más adelante, pero ahora estoy feliz y esta emoción y este momento sé que también son vuestros.

Un beso muy fuerte a todos
Irene

viernes, 15 de marzo de 2013

martes, 12 de marzo de 2013

Primavera ecuatorina


Sentir el sol en la cara
Suaves rayos que vienen a despedirse lentamente del invierno
como de aquel amante que estaba sin estar
y recibir tranquila
un año más
la eterna primavera ecuatoriana


sábado, 26 de enero de 2013

Una Reina en busca de motivación


Hola a todos

Ya sé que he estado muy vaga para escribir un parte de guerra nuevo. De hecho, salvo que haya algo importante creo que voy a dejar de escribirlos.

Desde diciembre, con las últimas estrategias del General y de mi maestra de reiki, la guerra ha dado un vuelco a mi favor y estoy mejorando visiblemente en los tres frentes abiertos: tumor, herida de la axila y edema del brazo.

Los bultos que tenía por el pecho sencillamente han desaparecido. No sé cuándo me harán un PET para sacarle la foto a los rebeldes, si es que queda alguno.

La herida de la axila estaba infectada, por eso me creaba tanta incomodidad. Me han adoptado unas enfermeras de Puerta de Hierro expertas en úlceras y me la curan casi a diario. Hicieron un cultivo local y me estoy tomando un antibiótico superespecífico que también está cargándose a todos los "cocos" que querían aprovecharse de mí. Va mejorando por días y sobre todo, he ganado en calidad de vida, porque ellas me colocan las "tiritas" muy bien, de manera que no me roza la ropa, no me escuece la piel, etc.

En brazo se me está desinflamando. Me han empezado a dar masajes de drenaje linfático y en dos sesiones ya hemos reducido un centímetro de contorno. Eso confirma que mi sistema linfático no está obstruido del todo.

En fin, que todo va muy bien.

En cuanto a efectos secundarios:

La quimio en pastillas me ha producido una erupción cutánea de tipo alérgico por brazos y espalda. Me pica un montón, pero como dice el médico, "te jodes, no vamos a suspender el tratamiento que funciona y esto te lo controlamos con antihistamínicos". Me he tenido que cortar las uñas :-(

He adelgazado bastante, pero estoy en mi peso ideal. Yo creo que he necesitado unos meses para eliminar todos los litros de sueros, quimios y demás guarrerías que me pusieron el año pasado. También es cierto que como menos. Sigo sin tener ganas de hacer la compra ni de cocinar, así que como cuando están los niños conmigo o cuando quedo con alguien, pero cuando estoy sola picoteo de lo que me encuentre, eso sí, trato de que sean cosas nutritivas: pasas, nueces, almendras...

Los análisis de sangre siguen saliendo perfectos y un body-tac que me hicieron a final de año sacó todos los órganos (hígado, riñones, corazón, etc) en buen funcionamiento.

A pesar de todas las buenas noticias, anímicamente he pasado unos días muy regulín. Reorganizando algunas relaciones personales (entre otras, con mi madre) y sin muchas ganas de salir de casa ni de relacionarme. Me he leído un montón de libros y he escrito.

Sigo durmiendo entre diez y doce horas diarias y si no lo hago, al día siguiente lo noto mucho.

Novedades:

Ya está disponible la segunda edición de Mamá se va a la guerra!!! Así que los que no pudisteis encontrarlo, que sepáis que en www.cuentodeluz.com lo tienen, y también en El Corte Inglés y en La Casa del Libro  y si no lo tienen lo pueden encargar.

He empezado el curso de coaching. De momento es un curso introductorio de un mes, en el que básicamente pasas tú mismo el proceso de coaching. Después en marzo empieza el curso de certificación en el que ya te preparas para poder ejercer de coach. Estoy contenta. Creo que es una historia que va mucho conmigo y además la escuela, los profes y el grupo me han dado muy buen rollo. El primer curso es presencial cuatro martes día completo, y el segundo es también los martes pero por las tardes y dura hasta julio. El martes pasado fue el primer día y la verdad, lo llevé muy bien porque las clases son muy dinámicas, pero cuando llegué a casa a las ocho, me tiré en la cama agotada y amanecí al día siguiente. Luego hay trabajos personales que se hacen en casa por escrito y se envían a través del campus on-line y fuera del horario tenemos que hacer trabajos en grupo, sesiones trianguladas de coaching con los compañeros y sesiones individuales de coaching con uno de los profes. Tiene todo muy buena pinta, creo que lo podré llevar y sobre todo es un proyecto que me ilusiona, que me mantiene activa sin sobrepasarme y que implica un proceso transformacional, o sea cambios y crecimiento personal.


He empezado también a hacer algo de deporte moderado: steps, bici, caminar y unos ejercicios de rehabilitación para el brazo.

¿Alguien quiere que le dé reiki? Mis hermanos me han regalado una maravillosa camilla para que no me duela la espalda mientras lo doy.

Tengo tratamiento para varios meses aún, pero siento que poco a poco todo va volviendo a la normalidad, a un ritmo más pausado y no a la locura de nuevas experiencias del año pasado. En algún momento, espero que me digan que estoy en condiciones de volver a trabajar. No tengo prisa. Sé que mi prioridad es curarme y además justo ahora están con todo el proceso de fusión con lo que yo aportaría poco y me llevaría demasiado estrés, creo.

Gracias a todos los que seguís ahí en el ejército, a pesar de que esta guerra esté siendo tan larga.

Un beso,
Irene