Empezando esta aventura

EMPEZANDO ESTA AVENTURA

Por fin aquí está la sorpresita que os venía anunciando estos días.

Espero que este espacio llegue a ser un lugar de encuentro interactivo; ese libro de visitas; el diario de bitácora en el que también vosotros reflejéis libremente vuestras impresiones y emociones, y así nos enriquezcamos todos.

¡Ojalá que os guste! Irene

jueves, 10 de abril de 2014

Irene modoevasión on+

¡Hola a todos!

Estoy saliendo del bache anímico y cada día estoy mejor, con más energía vital y creo que ha sido gracias a todos vosotros y y a vuestro apoyo incondicional. Las cadenas y redes multiplican la semilla, a veces son virus y malas noticias y otras veces, mucho amor y energía positiva. La nuestra es de amor y energía de la buena buenísima. ¡Muchas gracias por haberos apuntado! Os aseguro que para mí ha sido un punto de inflexión en mi estado de ánimo y en las ganas de seguir viviendo.

Hoy no voy a hablaros de médicos, tratamientos, ni nada de eso. No es bueno para mí, me mete en una espiral bastante negativa y además, con el tratamiento actual, hasta dentro de un par de meses no me van a hacer ninguna prueba, así que... solo quiero que sepáis que estoy muy bien atendida, tanto en casa con familia y amigos, como fuera y os pido que mejor nos olvidamos de esos temas todo lo que podamos, que ya bastante los vivo yo en directo. ¡Prefiero que me contéis vosotros vuestras cosas o que me contéis chistes....!

Y es que estoy en modo evasión, o sea, que los momentos que tengo buenos, que cada día van siendo más, trato de disfrutarlos. Ya sabéis que soy normalmente sencilla, salvo cuando me da por excederme (propio de los eneatipo 7). Un rato de tomar el sol primaveral, una comida con una amiga, una tarde improvisada de cine, una buena conversación con los niños, alguno de vosotros que me cuenta algo que le preocupa... esas son las cosas que me llenan, que me ayudan a estar en el presente y que me puedo permitir de momento. No son ninguna tontería, tienen mucho valor, además de ser muchas de ellas gratis. Los excesos... ir a comprar algo de fruta y volver con un carro lleno de comida, una olla exprés, cuatro pares de zapatillas todas iguales en diferentes colores, cinco camisetas, dos jerséis, llegar a casa, probármelo todo y todavía arrepentirme de no haber cogido aquel conjuntito verde tan mono. Por suerte, sólo me dan esos ataques de vez en cuando. El del otro día, yo creo que fue por el subidón que me dio al coger yo sola mi coche después de varios meses :-)

De momento, no os cuento mucho más, aunque no dejan de sucederme cosas extraordinarias, pero ya iré escribiéndolas poco a poco.

Espero que paséis unas buenas vacaciones. Yo me quedo en Madrid de momento y, si puedo, me escaparé la semana que viene unos días con los niños y más amigos.

Muchos besos,

Irene 

jueves, 27 de marzo de 2014

Sólo por hoy, no te enfades

Queridísimos todos: amigos, familia, allegados, desconocidos...

No saco tiempo para poder escribiros, así que os cuento muy brevemente algunas novedades (que siempre las hay, pero no podría contároslas una a una) y os envío lo que ya tenía escrito (terminado ahora un tanto bruscamente), sobre el primer día en que empezó a funcionar esta cadena:

1. Ya estoy de nuevo con Hornedo en Quirón. Todo organizado. Él, como siempre, tranquilizador, que no especialmente optimista, y muy resolutivo. Esta mañana he tenido la primera sesión de una quimio nueva. No va a tener efectos secundarios. Se me administra los jueves por la mañana por vía intravenosa.

2. Recupero fuerzas, energías y ánimos, día a día. Vuestro apoyo incondicional y que he empezado a poder comer más cosas me están ayudando muchísimo.

3. Y aquí va el comienzo de la crónica...


"Martes 25 de marzo de 2014.

Ayer a las 21:30 estaba un poco nerviosa. El día había sido intenso en emociones. Desde primera hora de la mañana había estado recibiendo todos vuestros mensajes de adhesión a la cadena y de ampliación de la misma a través de vuestros propios contactos. Pasé la mañana en Ratolandia cerrando ese capítulo de mi vida y, cuando llegué a casa, me enteré de que mi petición para la cadena luminosa había saltado a las redes gracias a Cuento de Luz, Fundación Cometa y un amigo de Netwriters (casi cuatrocientos mil seguidores de todo el mundo y cuatrocientas veces compartida la petición de unirse a la cadena de luz y de energía).

¡Cuánto amor y...cuánta responsabilidad!

A las 22:00 quería estar en la cama, preparada para lo que pudiera pasar, pero aún me quedaba algo muy importante por hacer: cenar algo con mis hijos Sergio y Javier y comentar el partido del Madrid contra el Barça. Sergio está en plena adolescencia y soy consciente de que el fútbol es una de las pocas bazas que puedo ahora jugar para poder compartir algo con él.

Cuando acabamos la cena, mi hijo Javier, de doce años, me preguntó qué podía hacer para unirse a la cadena. Él siempre ha sido un niño con un mundo interior muy rico: a los seis años se declaraba hervíboro igual que su animal favorito, la vaca; a los ocho me planteó una cosmovisión completa, de cosecha totalmente propia; es un incansable inventor de laberintos y desde hace unos meses es oficialmente vegetariano ovolácteo por puro convencimiento. Además, suele llenarme de besos cada vez que me ve.

- Verás, esto es una cadena de amor, y tú con tus besos constantes ya estás participando en ella. Si quieres, te tumbas conmigo ahora en la cama, que ya son las diez.

Así lo hicimos, yo dispuesta a recibir toda la energía que me enviabais abrazadita a mi hijo.

- ¿Cómo es posible que te envíen energía desde otro lugar del mundo?
- La energía viaja a la velocidad de la luz, ¿por qué no?
- Ya, pero que te llegue justo a ti...
- No te lo puedo explicar... son cosas de reiki
- Ya...top secret
- Algo así, si algún día haces los cursos, entenderás por qué y aprenderás a hacerlo. Si quieres, te enseño una pequeña oración de reiki.
- Sí.
- En realidad son cinco frases cortas que hay que recordar para intentar aplicarlas en tu vida. Los llamamos los preceptos del reiki.
- ¿Cuáles son?
- El primero: Sólo por hoy, no te enfades.
- Eso tiene trampa. Si es sólo por hoy, pero mañana también y al otro y al otro... ¡no puedes enfadarte nunca!
- En realidad, tú te propones intentarlo cada día, igual no lo consigues siempre, pero al cabo de muchos días, si miras hacia atrás, te das cuenta de que eres una persona que se enfada pocas veces, y eso significa mucho más. Significa que eres alguien pacífico, en contra de la violencia, dispuesto a escuchar y a solucionar los problemas dialogando. ¿Te das cuenta?
- Sí, pero me parece difícil.
- Lo importante es recordarlo, intentarlo y si no te sale, pensar que la próxima vez irá mejor.
- Hoy tú no te has enfadado con nosotros.
- No. Cuando os he mandado a la ducha y no me habéis hecho caso he estado a punto, pero me he acordado: ¡Solo por hoy, no te enfades! En cambio, cuando ha sonado el timbre, que me altera tanto, y creía que eran tus amigos y luego ha sido papá, ahí sí que me he enfadado contigo, injustamente, además.
- Ah, es verdad.
- ¿Me perdonas?
- Pues claro. Ya he avisado a Ricky y a Carlos de que no llamen al timbre de casa, que te molesta. A ver si mañana veo a Jorge y se lo digo también.

Besos y más besos después...

- El segundo precepto del reiki es: Sólo por hoy, no voy a preocuparme...

La conversación continuó pasando por los cinco preceptos del reiki y viendo de qué manera podía aplicarlos a su vida diaria de niño de doce años. Conversación tranquila, amorosa, educativa. Espero que sea uno de esos momentos que atesore para siempre en su memoria, igual que lo será para mí.

A las once menos cuarto, después de hacer un mano a mano de agradecimientos por las cosas buenas del día, se fue a su habitación. Me acomodé a mis anchas en la cama, me toqué la garganta y ardía. Mi primer impulso fue ir a coger el termómetro. Me toqué los hombros y ardían, así como los paralelos del alma (la zona de las clavículas y el pecho). ¡Los paralelos del alma! Sonreí, me relajé y disfruté de toda la energía tan buenísima que me estabais enviando."


Sé que estáis preocupados por mí. Yo no. No estoy preocupándome, sino ocupándome. Me muevo, hablo con algunas personas que siento que en este momento pueden darme claves importantes, paso mucho tiempo en médicos aún y lo poco que me queda libre, trato de descansar, que me está costando, porque todo es muy intenso.

Os pido disculpas (y sé que muchos de vosotros os vais a indignar porque lo haga) si no contesto vuestras llamadas o correos. Os pido paciencia. Mi tiempo y energías aún son muy limitados y trato de optimizarlos al máximo para estar mejor cada día. Los correos, mensajes, wassps, entradas del blog y facebook, los leo todos, algunos varias veces incluso, y los agradezco desde lo más profundo de mi corazón.

Estáis conmigo, como yo con vosotros. Dentro de poco recuperaré mi sentido del humor y os contaré anécdotas divertidas :-)

Muchos besos,
Irene

lunes, 24 de marzo de 2014

Nueva etapa, nuevos retos, nuevos procedimientos

Queridos amigos y familia:

Este es uno de esos correos difíciles de escribir, de enviar y de leer. De hecho no he podido hacerlo hasta hoy por falta de fuerzas.

Me han invitado a salir de Ratolandia. La quimioterapia que estaban ensayando conmigo y que en principio había conseguido parar, incluso reducir mi cáncer, ha dejado de funcionar. El cáncer sigue avanzando a sus anchas, visiblemente por la piel del brazo izquierdo y de la otra mama, la derecha. Por dentro no sé por dónde va, ya que aún no tengo el informe completo del último TAC, pero para los oncólogos, esto ha sido suficiente para sacarme del ensayo y quitarme un tratamiento que me estaba provocando muchísimos efectos secundarios.

Me han mandado de vuelta con el General Hornedo, que me va a aplicar otra quimioterapia, esta vez no de ensayo, que ataca a las células con la única mutación que en algún momento me han encontrado. Se administra semanalmente por vía intravenosa y, como todo esto ha sucedido entre el miércoles y el jueves, en medio de una crisis emocional somatizada en una gastritis, la verdad es que no me he enterado de mucho más. Adicionalmente me van a hacer una nueva biopsia, para entrar en un estudio que busca entre 400 posibles mutaciones (las pruebas de Barcelona estudiaron unas 50, sin resultados).

¿Cómo estoy? A veces cansada, medio deprimida, muy débil y pesimista con respecto a mi futuro. Quiero olvidar los meses de Ratolandia, que han sido los peores de mi vida por el momento, pero no sé si seré capaz de olvidar la convivencia, durante tantas semanas de ingreso, con otros enfermos, algunos de ellos moribundos.

Aún así, me puede mi naturaleza optimista, vital, luchadora, y del miércoles a hoy, que ya he empezado a comer cosas más nutritivas y me encuentro un poquito más fuerte, también tengo algo más de ánimo, por lo menos para situarme en el más puro aquí y ahora y tratar de disfrutar y agradecer las pequeñas cosas que cada día me ofrezca: un yogur que no me sienta mal, un rato de tomar el sol en el jardín en buena compañía, una siesta, un beso de mis hijos, un abrazo de mi madre... es la única manera de no sufrir: vivir en el presente. Aún me queda mucho por aprender, porque cuando tengo dolor o debilidad físicos, todo esto se me olvida y me voy por la espiral de la negatividad, pero mi propósito es evitarlo.

Dada que esta es la situación y que los tratamientos tanto médicos como alternativos se van agotando, quiero pediros que participéis en un ensayo conmigo. Esta vez es un ensayo alternativo y basado en el amor. Necesito reponer mis fuerzas, recibir toda la energía posible. He recibido alguna sesión de Reiki pero no es suficiente. 

El ensayo consiste en generar entre todos los que queráis participar, una corriente de energía de sanación hacia mí. Muchos de vosotros me estáis enviando vuestra energía y pensamientos positivos todos los días, vuestro amor, en definitiva. Esta vez, os pido que lo hagáis de manera coordinada y siendo generosos dentro de vuestras posibilidades. El objetivo es movilizar mucha energía real, de la que está en el universo de manera gratuita, hacia mí, durante uno o dos meses seguidos.

¿Quieres participar? ¿Qué puedes hacer?

1. Si tienes nivel de Reiki o Sanergía para darme sesiones directas en mi casa y te puedes comprometer a canalizar esa energía para mí, dime qué día o días y horas te vienen bien y organizamos una agenda.
2. Si puedes canalizar esa energía pero no puedes venir, te puedes comprometer a hacerme sesiones a distancia. He pensado que entre las diez y las doce de la noche, es una buena hora, porque ya todos estamos más o menos tranquilos, pero lo podemos adaptar.
3. Si tienes algún grupo de Reiki en donde se pueda incluir mi nombre en las "cajas"comunes, inclúyeme.
4. Si haces meditaciones, solo o en grupo, haz meditaciones de sanación dirigidas a mí.
5. Si rezas, rosarios, padres nuestros, mantras budistas... pide por mi sanación.
6. Si no rezas pero todos los días te tomas un botellín de Mahou, hazlo pensando en mí y en cómo te gustaría que yo estuviera compartiéndolo contigo.
7. Si quieres encender una vela blanca en tu casa o en la iglesia, será luz para mí.


Esto es una cadena en la que muchas mentes, y muchas almas, unidas por el amor, movilizan más energía.

¿De dónde me he sacado estas ideas? Hay ya algunas experiencias en el mundo en las que casos de enfermedades graves, descartadas por los médicos, han remitido tras organizarse cadenas de este tipo. Uno de los casos más recientes es el de Phillys Furumoto : https://www.facebook.com/phyllis.furumoto?fref=ts

Muchas veces me habéis preguntado qué podéis hacer para ayudarme, os habéis sentido un poco inútiles porque no sabíais cómo hacerlo. Bien, creo que esta es una manera fácil y gratis de ayudarme. Lo único que os pido es que seáis constantes y lo hagáis con amor, generosidad y pensando en mi sanación. Y si os apetece difundirlo, implicar a otras personas, amigos, practicantes de Reiki, a quien sea que pueda y quiera hacerlo, será bienvenido.

Es un ensayo no menos importante que el de Ratolandia. Esto no quiere decir que renuncie a cualquier novedad médica que aparezca. Sé que hay mucha investigación y que según los oncólogos, la cura definitiva contra el cáncer está muy cerca. Mi objetivo ahora, sería mantenerme lo suficientemente fuerte como para aguantar hasta que ese milagro médico se produzca. Por eso el Reiki y la energía es tan importante ahora, en este momento, para mí.

También iré trabajando a nivel psicológico y espiritual otros aspectos importantes para afrontar esta nueva etapa de la mejor manera posible. Sin ser pesimista ni negativa, sin perder las esperanzas en todo, sino todo lo contrario, es el momento de prepararme a fondo para morir en paz, cuando esto sea que tenga que suceder, pronto o dentro de muchos años.

Hasta ahora, habéis estado acostumbrados a recibir información mía de primera mano, a través de estos correos. Intentaré mantenerlos, si no, ya sabéis, mis hermanos, Alberto Arbó y Cristina Hernández son buenos portavoces.

Dando por hecho que me dais vuestro permiso, voy a enviar este correo sin copia oculta, por varias razones:

1. Hay amigos que se han ido incorporando a este grupo paulatinamente y que tal vez no tengan los datos de mis hermanos, de Alberto y de Cristina.
2. Si pensáis participar en la cadena e invitar a alguien, quizás ya esté invitado.
3. Quiero que toméis conciencia de que sois muchos, de verdad, los que me habéis estado acompañando en este proceso, desde el corazón, y que por eso pienso que la cadena tiene sentido.

¡Tened cuidado si respondéis, no le deis a Responder a todos, o si no sí que vamos a crear una cadena...pero de Spam!

Sólo me queda agradeceros, como siempre, todo lo que me brindáis, día a día, por el placer de haber coincidido en algún momento de nuestras vidas.

Os quiero,
Irene

viernes, 7 de marzo de 2014

Mamá se va a la guerra con Ponte guapa, te sentirás mejor

Querido Ejército Aliado:

Quiero compartir con vosotros algo que considero un éxito de todos. 

Me acaban de pasar de la editorial Cuento de Luz los datos de ventas hasta 2013 de Mamá se va a la guerra. 


¡¡Llevamos vendidos más de dos mil ejemplares en todo el mundo!!

Eso me ha permitido cumplir con un compromiso adquirido con muchísimo gusto. Hemos formalizado ya el donativo de mis derechos de autor al proyecto "Ponte guapa, te sentirás mejor" por un importe de 1.200 euros.

En realidad yo he recibido a cambio mucho más: me enseñaron a cuidarme la piel y a maquillarme y tengo grabado su lema Ponte guapa que me salta como un resorte en esos momentos en los que estoy más bajita de moral.

Quiero daros las gracias a todos. A los que creísteis que el cuento merecía ser publicado, en especial a Ana Eulate, que creyó en mí y apostó con ilusión y ¡con dinero!; a Mónica Carretero por haber hecho de él algo nuevo y único; a los que lo habéis comprado; a los que os habéis implicado en promocionarlo... ¡¡sois muchos!!

Me apetecía compartirlo con vosotros, porque creo que es importante ver los frutos del esfuerzo, ver cómo los círculos se cierran. Es obvio que el donativo no sostiene el proyecto, pero en algo contribuye. Hoy en día, la Fundación Stanpa, a través del proyecto, está presente en once hospitales públicos en Madrid, Barcelona, Valladolid, Cuidad Real y Gerona y tienen un convenio con el ICAPEM, que es un grupo de investigación para el cáncer de pulmón en mujeres, que está presente en toda España. Os copio unas palabras que me envió hace poco la directora: "Vamos a bastantes Hospitales, tenemos equipos de Voluntarios muy consolidados y lo más importante, se nota la ilusión cada vez mayor por parte de los Hospitales en el desarrollo del programa."

Y por no perder además esa otra parte glamourosa, os cuento que han elegido alguna de las fotos que me hicieron en el taller piloto para ponerlas en la web y no sé si como imagen del programa, jejeje.

Por último, os paso el enlace a una de las muchas reseñas que se han publicado sobre el álbum. Esta ha salido en una revista digital perteneciente al New York Times y merece la pena leerla:

http://literaturainfantil.about.com/od/Familia/a/Mama-Se-Va-A-La-Guerra.htm

Os mando un beso enorme, gigante, luminoso a todos. Otro día os aburriré con mi estado de salud, o no.

Irene

jueves, 13 de febrero de 2014

Desde Ratolandia


Ratolandia es ese submundo de fantasía en el que habitamos los ratoncitos de laboratorio. Aquí ya no hay guerras, ni luchas, ni reinas, ni coronas. Todos somos un equipo, unidos para mejorar vidas: las nuestras y las de otros que vendrán más tarde. Alguien diría que este submundo está dominado por científicos malvados que hacen sus experimentos inyectándonos venenos mortales. Desde mis ojos de ratoncita yonkie, sin embargo, les veo como parte del equipo, dedicando sus conocimientos, sus ideas, su imaginación, su tiempo y sus desvelos a mantenernos vivos y sanos. Nos cuidan con lo mejor que tienen y nosotros... también nos cuidamos, tratando de mantenernos en Ratolandia el mayor tiempo posible, lejos de los ajetreos y malos rollos en los que suelen andar metidos los humanos.

Ayer me vine por otra semana más a este hotelito que tenemos los ratones, atendido por enfermeras. La comida no es que sea muy buena, pero las drogas... ¡ay amigos, aquí las drogas circulan libremente y son de la mejor calidad! Cada ocho horas me ponen una dosis de una que se llama antibiótico y que mata a unos bichejos que andan provocándome malestar desde hace tiempo y que se llaman pseudomonas. Esto no es un experimento. Los antibióticos ya los inventaron y los experimentaron hace muchos años y desde entonces han salvado muchas vidas, y ahora también la mía.

Sueño con que el medicamento que realmente están experimentando conmigo y con otros ratones llegue algún día a ser tan efectivo contra el cáncer como los antibióticos contra las bacterias.

De momento, ayer me hicieron unas pruebas para ver qué tal va lo mío y esta mañana ya me han dado un avance informativo: "no ha aparecido nada nuevo en ninguna parte de tu cuerpo ratonil y lo que había tiene un tamaño menor comparado con la prueba de hace dos meses".

Eso son BUENAS NOTICAS, amigos del mundo humano. A pesar de la pseudomona oportunista, a pesar de la caída del pelo y de algunos dolores que ya se van controlando, a pesar de renunciar a muchas de las cosas que antes hacía y que me gustaban, a pesar de que a veces tengo la impresión de avanzar para luego retroceder, el que está retrocediendo es el cáncer y mi estado general sigue siendo bueno. Eso quiere decir que seguiré en Ratolandia una temporadita más con esto de los experimentos y algo alejada de vuestro mundo, que antes también era el mío.

Por cierto, ¿os acordáis que tenía muy hinchada la patita delantera izquierda?  ¡Pues también ha empezado a deshincharse!

Muchos y muy prudentes besos

Irene +modoratona on

martes, 10 de diciembre de 2013

Mezcla de emociones

Querido Ejército Aliado:

Habréis notado que estoy un poco callada e incluso esquiva, a veces. La razón es que todo el proceso de cambio de médicos desde Quirón al Hospital de Madrid San Chinarro (Clara Campal) está resultando tedioso y agobiante. Pruebas y más pruebas, contar una y otra vez mi historia clínica a médicos y más médicos… estoy saturada de hablar de cáncer y además no me hace bien.

Sólo os hago un mini resumen: Hay cuatro o cinco posibles tratamientos, pero aún no sé cuál será el más indicado ni cuándo me lo podrán dar. No sé qué efectos ni primarios ni secundarios tendrá, ni cómo actúa a nivel biológico. Total, que mucha incertidumbre a corto plazo y empeoramiento a nivel físico que también se traslada al estado de ánimo.

Vuelvo a estar incómoda con las heridas, veo cómo algunos bultitos crecen día a día y cómo mi optimismo se va transformando en un vivir hoy y cada vez con menos ganas.

Sigue habiendo actividades y proyectos que hago y que me ilusionan, pero llevo una temporada bastante seta, haciendo muy pocas salidas y pasando mucho tiempo sola, por propia decisión.  Es tiempo que a veces utilizo para pensar, otras para llorar, muchas para dormir y otras para estar a mi rollo, leyendo, escribiendo o viendo una peli.

No me siento moribunda ni nada de eso, tal vez un poco deprimida sí, pero de forma intermitente. Quitando las heridas, por lo demás estoy estupendamente, ya sabéis: tipazo, estilosa, con la piel que no sé por qué pero la tengo estupenda, el pelo que me ha vuelto a salir muy fuerte y ahora lo llevo muy gracioso, no me duele nada (las lesiones de vértebra y rodilla, totalmente olvidadas), me siguen gustando el vino y los chicos guapos… en fin, que hay muchas cosas que no entiendo… esto de que tenga cáncer me parece ya totalmente innecesario. Si la vida me estaba mandando un mensaje, ya no sé qué parte es la que no estoy pillando.

Bueno, este correo es solamente para pediros disculpas si no os he contestado llamadas o correos y para poneros un poco al día. No os sintáis obligados a contestarme, a animarme ni a nada de eso. Creo que estoy en un proceso psicológico que debo pasar y del que saldré fortalecida, con toda seguridad. Sabéis que si necesito algo os lo voy a pedir y que si estoy con ganas de juerga, soy la primera en proponer planes… pero ahora no toca.

Seguiré informando o compartiendo relatos o lo que sea.

Un beso muy fuerte

Irene

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Costuras a flor de piel

Queridos todos:

Hoy tengo el día de sensibilización social.

Hace un rato os he enviado un correo pidiendo vuestro voto para un proyecto de investigación contra el cáncer de mama, a favor del hospital La Paz.

No querría saturaros, pero ahora, os quiero hablar de otro proyecto de sensibilización y apoyo a mujeres con cáncer de mama en el que, además, me he involucrado personalmente. Os hablé fugazmente de él hace tiempo y ahora está a punto de materializarse. Se llama Costuras a flor de piel.

Se trata de una muestra de fotografías muy artísticas realizadas por el prestigioso fotógrafo Koen Suidgeest a 200 modelos, todas voluntarias no profesionales, como yo, y todas afectadas directa o indirectamente por el cáncer de mama, como yo. Posamos semi-desnudas, mostrando nuestras cicatrices y queriendo demostrar al mundo que la belleza está en otra parte, que no dejamos de ser mujeres, ni personas valiosas y tratando de enviar todo nuestro apoyo y positivismo a otras mujeres que se vean en esta situación.

Quiero invitaros a que veáis el vídeo de la campaña, han seleccionado una de mis fotos, por cierto  Emoji y a que hagáis una aportación económica al proyecto. Los fondos recaudados se emplearán básicamente en imprimir las fotografías en gran tamaño y así poder ofrecer una exposición itinerante.

Existen otras maneras de colaborar. Os extracto parte del correo que me ha enviado hoy Koen:

¿Cómo nos puedes ayudar? He aquí algunas sugerencias.

1. Invertir como mecenas mediante la página de crowdfunding aquí. Mira primero el video, que son 3 minutos y es bastante emotivo. Cada aportación es importante y el nivel más bajo es de tan solo 6 euros. Verás que tenemos unos incentivos interesantes según cada nivel de inversión y además es para una buena causa que está presente de una forma u otra en todas las familias.
2. Mandar un correo a los empleados de tu empresa, tus amigos y/o tu familia para que también apoyan y difunden la campaña. El link que debes incluír es www.costuras.org. De esta forma, algunas empresas ya han iniciado una campaña promocional interna o han pedido la exposición para sus instalaciones en cuanto esté producido.
3. Poner el link www.costuras.org en facebook, twitter, etc. animando a tus amigos de hacer lo mismo.
4. Copiar el banner que estoy usando a pie de página y ponerlo como firma en tus correos electrónicos.
5. Pedir la exposición para un futuro (lo gestiona Rosa Mercader - rmercader@liniazero.com).
5. Dale un "like" en nuestra página en facebook aquí.

En el caso de que decides apoyarnos, hazlo hoy por favor. Te lo digo porque la plataforma de microfinanciación Verkami destaca ciertos proyectos que tienen éxito en su página principal y su blog. Si vamos bien, hay una gran posibilidad de que nos eligen para eso durante las últimas semanas de la campaña y así llegaríamos a un público mucho mayor.

Bueno, te mando un gran abrazo. Gracias por leer todo eso. Y por tu apoyo.

Koen x

Espero que os guste el proyecto.

Muchas gracias a todos. Con todo mi cariño,

Irene


martes, 5 de noviembre de 2013

En compás de espera

Querido Ejército Aliado:

Estoy en compás de espera pero preparando el ataque.

En lo que los patólogos miran y requetemiran mis genes y deliberan sobre si existen más armamentos contra los rebeldes, yo voy fortaleciendo el resto de frentes abiertos: mi salud mental, energética, nutricional, anímica, espiritual...

Los días se me pasan en una combinación de dormir, escribir, leer, ver a distintos médicos y terapeutas, algo (poco) de vida social, disfrute de mis hijos, mucha revisión interna y un par de proyectos de coaching.

Mi vida emocional es un torbellino, ahora estoy en shock, después lloro, después me cabreo, luego estoy tan pancha o incluso eufórica. Puedo pasar por todo eso en menos de diez horas. Me cuesta asimilarlo, pero me da que va a ser la tónica habitual. No toca estabilidad en este momento de mi vida. Entiendo que es difícil acompañarme así. Hasta a mí me cuesta aguantarme.

Ya os mantendré informados de las nuevas estrategias, cuando las haya. Mientras tanto os dejo con un nuevo capítulo de "Sin rumbo fijo" ¡y ya van cuatro! Uno más, creo y acabamos el viaje.

http://efectoluminoso.blogspot.com.es/2013/11/sin-rumbo-fijo-capitulo-iv.html

Un fuerte beso a todos,
Irene

SIN RUMBO FIJO. CAPÍTULO IV

… Regreso al hotel cuando ya ha anochecido. Efectivamente hace bastante frío. Llevo mis cosas a la habitación y vuelvo a bajar con la intención de disfrutar de un buen Ribera en el saloncito, mientras leo los Ensayos de Montaigne.

También es buena hora para hacer alguna llamada de teléfono. Me he venido sola, pero eso no significa que el resto del mundo haya desaparecido.

En la recepción, esta vez me espera un hombre joven, con gafitas de intelectual que habla con acento francés. Me da la bienvenida al hotel, me acompaña al salón y comenzamos una agradable conversación.

— ¿Cómo es que un francés ha venido a instalarse en un pueblo de Burgos?
– ¿Se me nota mucho el acento? Ya llevamos muchos años viviendo en España.

René me cuenta que se ha dedicado desde siempre a la hostelería, primero en París, luego en Madrid y finalmente en Caleruega, donde junto con su mujer Helena (la mujer que me atendió en la recepción), iniciaron este proyecto hotelero.

Con curiosidad me pregunta a qué me dedico yo. Me resulta difícil de explicar a qué me dedico en esta etapa de mi vida. 

– Soy escritora – me encanta la cara de las personas cuando les dices que eres escritora. Supongo que es una de esas profesiones que habitan en el imaginario colectivo, junto a las de pintor o músico, rodeadas de un halo de bohemia y romanticismo.
– ¿Eres escritora? ¿Y tienes novelas publicadas? ¿Cómo te llamas?
– Sí, bueno, estoy empezando. He publicado un cuento y ya está en camino el segundo.
– Aquí estuvo una vez un escritor y ambientó un capítulo de su novela en este hotel.
– ¿En serio?
– Sí, mira, te la voy a dejar por si la quieres leer. Es una historia de espías y lo único, es que a mí me cambió por un señor inglés con blazer, pero describe muy bien el edificio, incluso el escudo que tenemos a la entrada.

Continuamos en animada charla. Me pregunta de qué va mi cuento, le hablo de mi cáncer y del cambio de vida que ha supuesto y la conversación se vuelve más profunda, más empática. Siento que habitualmente cuidan a sus clientes con un trato cercano, pero también percibo cuándo las conversaciones y las relaciones cambian de nivel. Cuántas veces hablamos con una máscara puesta, con lo gratificante que es hacerlo a corazón descubierto.

Llega Helena con la carta:

– ¿Te dejo el menú y vas pensando lo que quieres cenar?
– Gracias. A ver qué tenéis. Acabo de empezar una dieta un tanto especial.

Me mira con extrañeza, porque mi aspecto físico no induce a pensar que necesite dieta, ni de adelgazamiento, ni de nada de nada.

– ¿Qué es lo que puedes tomar? Te podemos preparar lo que quieras.

Reviso la carta y veo que, con ligeras adaptaciones, puedo optar por un revuelto de setas y una ensalada con salmón.

– ¿Dónde prefieres cenar? ¿En el restaurante o aquí en el salón?

El restaurante está precioso, pero la idea de cenar en el salón me seduce.

Me siento plenamente en casa.

Después de una cena estupenda y muy bien presentada, me quedé un rato leyendo. Cuando me subí a la habitación, esta encantadora pareja me dio las buenas noches y, dato importante, la clave de la wifi.
– Mañana el desayuno es en el restaurante de ocho a once, pero si necesitas que te despertemos antes y preparemos algo, no tienes más que decírnoslo. 

Por mi gesto de sorpresa, Helena se ve en la obligación de darme una explicación:

– Es que aquí con frecuencia se alojan cazadores y ellos salen muy de madrugada.
– Ah – exclamo – Yo no soy nada madrugadora, más bien llegaré a las once y de milagro. Lo que no sé es si me iré mañana. Estoy muy a gusto aquí y tal vez me quede una noche más. ¿Habría algún problema?
– Ninguno. Si tienes frío esta noche, avísanos, ¿vale?
– No te preocupes, estaré bien – la sonrío y le doy las buenas noches.

Sentía que el chaparrón emocional ya había pasado, que volvía a estar en un nivel aceptable de bienestar y con ganas de reanudar paulatinamente mis hábitos. En el dormitorio me conecto con el PC  a Internet, brujuleo un poco por Facebook y por Netwriters, chateo un ratillo con mi querida Fefa, empiezo a escribir este diario de viaje y me duermo viendo un capítulo de Breaking Bad. Menudo personaje este Walter White.

Duermo de maravilla y el día me saluda con una mañana soleada y – ¡oh, sorpresa!  – escarcha en los campos.

Aún no me he aburrido lo suficiente de estar conmigo misma, así que decido quedarme un día más. Haré turismo.

Siguiendo las recomendaciones de Helena, me dirijo a un pueblo que ya está en la provincia de Soria que se llama Castillejo de Robledo y desde el que salen varias rutas de senderismo. Antes voy parando en cada pueblo que me encuentro.

Me sumerjo en un viaje medieval cuando llego al castillo de Pañaranda de Duero, con su torre del homenaje, las almenas, las saeteras y el matacán. Situado en lo alto de un peñasco, como solían ser los castillos de toda la vida, domina la visión de la llanura castellana.

¿Qué más necesito para que mi imaginación desbordante comience a inventar historias de caballeros, guerras con los moros y doncellas recluidas? Aunque en estos viajes al pasado, siempre prefiero imaginarme a la gente normal y corriente. ¿Se refugiarían los campesinos en el recinto del castillo durante los ataques de los infieles? ¿Cómo sería su vida cotidiana? ¿En qué pensaría el joven soldado situado tras la aspillera mientras veía acercarse al enemigo?

Claramente me voy encontrando mejor. Viajar es una de mis pasiones y siento que este viaje ya no es sólo interior.

Hoy es doce de octubre. El cumpleaños de mi amiga Virginia. La llamo y charlo un ratito con ella. Después llamo a Curro, otro amigo, que está pasando el fin de semana en su pueblo, Tudela de Duero. El conoce bien esta zona de Burgos y me da una serie de recomendaciones, como las de visitar la ciudad romana de Clunia o acercarme a Covarrubias a hacer sonar una campana que, según la tradición, te asegura un buen novio y por supuesto, asistir a misa cantada en Silos.

Tal vez por la tarde o el domingo por la mañana haga algo de eso. Continúo mi camino hacia Castillejo y esta vez paro en Santa Cruz de la Salceda. Hay varias cosas que llaman mi atención, como el museo de los aromas, la iglesia, pero especialmente un letrero que indica que hay un lavadero tradicional. Sin pensarlo dos veces me pongo a buscarlo. Tengo que preguntar porque está un poco retirado. Cuando lo encuentro, por supuesto estoy absolutamente sola.

Nuevamente, en esa caseta techada de piedra por cuyo suelo discurre un canal, me vienen mil historias a la cabeza de mujeres cotidianas, del pueblo, que acudían a lavar allí la ropa, entre chismorreos y rumores sobre los avances de los rojos. No sé por qué, aunque el lavadero es bastante antiguo, imagino escenas de la guerra civil.

Hace un día despejado, de cielo limpio y azulísimo. Ya es casi mediodía. Me tomo unas nueces y enfilo con el coche hacia Castillejo. Ya comeré por allí.

Está todo relativamente cerca. Paso por algunas bodegas, pero, como es festivo, están cerradas. La carretera, que estaba bastante bien asfaltada pasa a un estado lamentable en cuanto atravieso la linde entre Burgos y Soria. Nunca llegaré a entender nuestro complejo sistema de administraciones locales, regionales, comarcales y siempre burocráticas.

En una media hora llego a Castillejo y no sé qué hacer. Hacia la izquierda hay un puente y un camino muy empinado que sube hacia unos edificios que parecen bodegas tradicionales. Hacia la derecha parece que está el pueblo en sí. Ninguna indicación de las rutas de senderismo.

Voy hacia la derecha con la esperanza de encontrarme con alguien. Por muy perdido que esté esto, digo yo que habrá un bar. Efectivamente a unos doscientos metros hay una plazuela con un bar, un restaurante y ¡gente en la calle!

Entro en el restaurante, que tiene anunciado un menú con cocido. Me siento tentada de renunciar a mi paseo por la naturaleza y saltarme la dieta metiéndome en el cuerpo un poco de colesterol. No, voy a ser buena. Encargo al camarero un bocadillo de tortilla francesa para llevármelo y le digo que me avise en el bar de al lado cuando esté listo, que me voy a tomar algo mientras tanto.

¿Y qué me tomo? Me apetecería un botellín de Mahou, pero los tengo restringidos. En fin, el buen vino puedo tomarlo, así que me pido un Protos y me salgo a la placita. 


En uno de los poyos hay una pareja con su hijo tomando un vermú. Él es un hombre bastante gordete, de unos cincuenta años, con barba poblada, camisa, chaleco de lana y una boina tipo chapela. Ella algo más joven, guapa y bien vestida. El chico que rondará los veinte me recuerda a mi sobrino Víctor.

– Hola, perdonad que os interrumpa, me han dicho que desde aquí hay unas rutas de senderismo muy bonitas. ¿Las conocéis?
— No nos interrumpes en absoluto. Estamos aquí relajados tomando el aperitivo – me dice el hombre, con una sonrisa en sus enormes ojos azules y ofreciéndome unas patatas fritas de una bolsa – Sí, hay un camino que sube desde el río, pasa por las bodegas y lleva hasta una ermita.
— Ah, sí. He visto antes las bodegas. ¿Y no hay alguna otra ruta que vaya por el río, entre árboles?
— Sí, también hay otro camino que sale por allí por la derecha, que va paralelo al río. Hay una zona muy bonita en donde el río se encañona, luego subes al páramo, que es un espectáculo, y ya después el camino gira a la izquierda y regresa al pueblo por el otro lado.
— Esa me parece más interesante. ¿Sabéis si es muy larga?
— Serán unos siete u ocho kilómetros.
— Uy, no sé si estoy en forma como para hacerla completa.
— Bueno, puedes hacerla hasta la mitad, que llegas hasta unas fuentes, y luego volverte. Pero yo, de verdad te aconsejo que subas hasta el páramo. ¿Tú sabes lo que es estar en medio del campo solo?
— Ya, no sé cómo será este páramo, pero conozco bastante bien los de Ecuador y sí, son paisajes sobrecogedores, por la amplitud y soledad.
— Yo no sé cómo serán los de Ecuador, pero cuando estás ahí arriba y tienes doscientos kilómetros a la redonda sin ver nada y a tu derecha, al fondo la Sierra de Ayllón y al otro lado, igual de lejos la Sierra de la Demanda, te quedas maravillado.
— Mi marido es que es un enamorado del páramo.
— Ya somos dos. ¿Has subido por la noche? El cielo con estrellas debe de ser espectacular.
— De lo más bonito que he visto en mi vida.
— ¿Sois de aquí?
— No, vivimos en Madrid, pero ya hace años caímos por aquí, nos encantó el pueblo y nos compramos una casa. Mira, es esa de allí arriba, la de los geranios.
— Si, el pueblo está muy bien— interviene el hijo. El único defecto es que no hay wifi ni 3G.
— Ni falta que nos hace, que ya pusieron hace un par de años la cobertura de móvil y esto ya no es igual— replica el padre con mezcla de cabreo y resignación.
— Yo también soy de Madrid. Me llamo Irene, encantada de conoceros.
— Yo soy Rosa — me da dos besos.
— Yo Aurelio – más besos.
— Y yo Aurelio junior.
— Aurelio Jr. Como Walter Jr. El de Breaking Bad — lo reconozco, estoy enganchadísima a esa serie.
— ¡Exactamente! — me contesta riendo.
— Y tú, ¿no te aburres en un pueblo tan pequeño?
— ¡Qué va! A mí me gusta mucho cocinar y me entretengo aquí. Hoy voy a hacer un rape con salsa de carabineros.
Mi estómago empieza a segregar jugos gástricos. Tomo un sorbito de vino para engañarle. Continuamos hablando de gastronomía, de los estudios, de las becas Erasmus (“Orgasmus” en palabras de Rosa), de viajes…
— ¿Por qué no te quedas a comer con nosotros? — me ofrece la mujer.
Me quedo sorprendida por su hospitalidad. Cuando viajas solo, surgen muchas más oportunidades de conocer a nuevas personas, de conversar con ellas y de recibir regalos de este tipo.
— Os lo agradezco un montón, pero ya me he encargado un bocadillo con la idea de tomármelo en medio del campo, seguramente junto a una de esas fuentes que me habéis dicho.
— ¿Aquí donde Javi? Es un chico estupendo. Como quieras, pero si necesitas algo, ya sabes cuál es nuestra casa.
— Muchas gracias. Entonces…. El camino ¿empieza por ahí?
— Sí, sigues esta calle y llegas a la iglesia y al castillo. Por cierto, ¿sabías que este es el pueblo de la afrenta de Corpes, donde mancillaron a las hijas del Cid? — me informa Rosa.
— No, no tenía ni idea.
— Pues ahora cuando pases fíjate, que hay una placa donde lo pone y está el fragmento del Cantar del Mío Cid.

Llega Javi con mi mega bocadillo. Veo que son las tres de la tarde y decido que no puedo retrasar más la caminata.
— Bueno familia, pues voy a pagar el vino y me voy a hacer la ruta.
— Que se te dé bien. Si luego quieres pasarte a tomar un café, vamos a estar en casa.

Me despido de ellos con más besos y con la sensación de tener una familia de adopción en Soria.

Antes de salir del pueblo, efectivamente veo la iglesia románica, el castillo y el fragmento del poema. ¡Vaya con los Infantes de Carrión!


Me siento animada. Este viaje está resultando un éxito de encuentros y eso que no sé que aún falta alguno más.

... continuará

jueves, 24 de octubre de 2013

Mirando al futuro

Querido Ejército Aliado:

Millones de gracias por vuestros mensajes de apoyo y cariño. Pensaba contestaros uno a uno, porque para cada uno de vosotros tengo sentimientos de gratitud y aprecio especiales, pero lo he reconsiderado, no fuera a ser que alguno pensase que era una carta de despedida o algo así. Os aseguro que nada más lejos de mis intenciones que dejar de luchar y perderme estar más tiempo aquí, entre vosotros... y como que me ibais a dejar :-)

Ya me conocéis, no me quedo mucho tiempo estancada en las situaciones. Ya he movido lo de los nuevos médicos. Os contaré algo la semana que viene, cuando les vea. Y ayer por la tarde pues ya hablé por teléfono con algunos de vosotros y lloré, me desahogué, reí y luego salí a ver el fútbol y a evadirme un rato.

Esta mañana, aunque cansada, ya estaba mejor. He tenido mi reunión semanal con Mario y con Míkel, para preparar el taller de coaching y desarrollo personal que damos este fin de semana. Ya os contaré más adelante sobre este proyecto, que me ilusiona sobremanera.

También tenía en el buzón otra sorpresita que me ha llenado de ilusión: el contrato de edición del nuevo cuento con Cuento de Luz. Título provisional: La danza del tiempo. Con unas ilustraciones que están quedando preciosísimas y muy artísticas, por Enrique Quevedo. Si todo va bien, es posible que salga antes del verano del año que viene.

Y ya que estamos literarios os paso el enlace al relato breve de esta semana para el Tintero virtual de NW y que ya he colgado en el nuevo blog. El tema sobre el que teníamos que escribir era "El premio" y esta vez quise hacer algo en un tono ligero. Espero no meterme en ningún lío por mencionar a algunas "celebrities". Thys, te lo dedico, a ti, a tu equipo y a nuestros momentos "YoDona".

http://andoentreletras.blogspot.com.es/2013/10/luigi-forever.html

Pronto os enviaré la continuación de Sin rumbo fijo. Esto es como las series de televisión, como veo que ha tenido aceptación, sigo publicando nuevos capítulos :-)

Muchos besos

Irene