Empezando esta aventura

EMPEZANDO ESTA AVENTURA

Por fin aquí está la sorpresita que os venía anunciando estos días.

Espero que este espacio llegue a ser un lugar de encuentro interactivo; ese libro de visitas; el diario de bitácora en el que también vosotros reflejéis libremente vuestras impresiones y emociones, y así nos enriquezcamos todos.

¡Ojalá que os guste! Irene

sábado, 11 de julio de 2009

¿Quién es Lorena Brown?

Un sentimiento de nostalgia se apoderó de ella. ¡Qué larga estaba resultando su vida!

Colocó el álbum en su lugar y esta vez cogió un libro: “Más allá del paraíso” por Lorena Brown. Abril 2015.

Lorena Brown era el pseudónimo que utilizaba cuando escribía novelas románticas. Quién le hubiera dicho que, pasados ya los cuarenta, su vida fuera a dar un giro de ciento ochenta grados cuando comenzó a mostrar sus escritos a algunos conocidos. A través de una amiga de su profesora de francés le presentaron a un editor que la animó a que escribiera una serie de relatos cortos. Ella no estaba muy decidida. Nunca se había planteado la escritura más allá del alivio que le reportaba escribir en sus momentos de tristeza. Pero el momento parecía propicio. Pasaba por una etapa de su vida complicada. Sus sentimientos estaban a flor de piel y cuando se ponía delante del ordenador o con un cuaderno, las palabras fluían solas.

Trabajó en los textos durante un verano, en otoño se hizo la corrección, la maquetación y se mandó a imprenta. El libro llegó a las librerías para la campaña de Navidad. Tuvo muy buena acogida.

Después le llegó el encargo de la primera novela. Aquello ya eran palabras mayores. Tuvo que prepararse, estudiar, concertar entrevistas con otros escritores. Las historias rondaban por su cabeza, pero luego no era tan fácil imprimir a los personajes un carácter, una veracidad que los hiciera creíbles. La ventaja de la novela romántica era que se podía exagerar. Los protagonistas vivían pasiones que muy difícilmente podrían vivirse en la realidad. No tenían necesidad de un lenguaje fresco; siempre se hablaban como si estuvieran relatando su propia vida.

El libro que tenía en sus manos era el número cincuenta y cuatro de los escritos por Lorena Brown. Lo abrió y leyó la dedicatoria: “Cómo hacerte saber que negar palabras implica abrir distancias, que encontrarse es muy hermoso” M. Benedetti. Era un extracto de uno de sus poemas favoritos. Desde jovencita había mantenido la costumbre de escribir una dedicatoria en cada uno de los libros que regalaba, o que más tarde escribía. Suponía para ella casi un ritual. Cada libro, aunque no fuera suyo, representaba un acto de entrega de algo propio, de algo que la había conmovido. Era también un acto de agradecimiento por todo el amor que había recibido y que la permitía igualmente darlo.

En la época en que salió ese libro ya se había retirado a escribir a la casa de Pully en la orilla suiza del lago Leman.

Durante algún tiempo había estado compaginando su nueva faceta de escritora con su antiguo trabajo en el sector financiero, pero llegó un momento en que el éxito le permitió dedicarse en exclusiva a la literatura. Fueron años intensos a todos los niveles. Después de la convulsión que supuso su divorcio, la sensación de haber cerrado la etapa de su juventud y la de afrontar un nuevo periodo de madurez en solitario le habían dado una percepción de la vida más profunda, más serena.

Abrió el libro por una página escogida al azar. “Era su primer encuentro desde hacía más de un año. En todo este tiempo se habían escrito casi a diario. Una larga correspondencia en la que poco a poco se habían ido descubriendo, en la que habían compartido frustraciones, ideales, anhelos. Un año eterno en el que, casi sin darse cuenta, ella había caído locamente enamorada de su mejor amigo.”

Lo cerró. Si hubiera leído ese mismo extracto solamente diez años antes no habría podido reprimir sus lágrimas. Ahora era vieja y consciente de que había vivido cada día de su vida como si fuera el último. Ya no había nada que la retuviera en este mundo, y sin embargo se resistía a abandonarlo.

2 comentarios:

  1. Comandante_Flanco_Oestesáb. dic. 17, 11:55:00 a. m.

    Pero qué sorpresa... ya desde el 2009 con Blog... una pionera...
    Lorena Brown... qué interesante...
    El francés no lo entiendo pero... ¿Lorena siguió recorriendo lagos en Suiza?; seguro que encontró algo más que la retuviera en este mundo... ¿sus ganas de vencer...?; ¿sus ganas de reír y compartir su alegría?.
    AMOR BESOS CARIÑO.

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  2. Comandante, no soy tan avanzada. El blog es algo nuevo...los escritos son antiguos. Escribo desde que era pequeña, pero no todo está en condiciones de ser publicado tal cual...¿o sí? ya veremos...

    La historia de Lorena...¡está aún por vivirse! Pero siendo tan disfrutona como es, seguro que sí que encontró más de una razón para quedarse.

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